¿SABES CUAL ES NUESTRA MISIÒN Y VISIÒN?

Formar generaciones bilingües comprometidas con el carácter de un hijo de Dios, fundamentadas en el modelo de vida de Jesús y sus principios establecidos en la Palabra, a través de una Pedagogía Teocéntrica y con un Sistema de Gestión de Calidad, para desarrollar ciudadanos competentes.s.

Ser una Institución Educativa que profese un carácter de familia cristiana, formadora de discípulos de Jesucristo, integrales, bilingües y comprometidos socialmente; reconocida por su excelencia académica, con acreditación y bachillerato internacional.uieran.

NUESTRA FILOSOFÍA.

El Proyecto Educativo Institucional del Colegio Boston Internacional, consolida una Pedagogía Teocéntrica y transformadora, al reconocer la razón de su quehacer en el propósito del Pueblo de Dios, el ser el Cuerpo de Cristo, con una profunda visión del conocimiento y relación íntima con Él, establecida en la Palabra de Dios, afirmada en la declaración de fe de la Institución y manifiesta en las interacciones, personales, familiares, sociales, comunitarias, laborales, económicas y políticas de lo cual, se desprende que las prácticas pedagógicas de la Institución, están orientadas al acompañamiento de los niños, jóvenes, familias y Comunidad Educativa y demás, para que disciernan su propia identidad y responsabilidad como creyente regenerado, en beneficio de una vida que en todo, muestre el carácter de Cristo, es decir, el conjunto de habilidades que distingue a una persona de otras en su forma de vivir, reaccionar, resolver conflictos, en la toma de decisiones para asumir el mundo.

Ser discípulo de Jesús es tener un estilo de vida diferente frente a aquellos que no lo son; es tener la capacidad en Dios de reconocer nuestros pecados, nuestra debilidad, reconocer cuándo hemos fallado y asumir una actitud de cambio. Formar el carácter del discípulo, se logra por el Espíritu Santo, a través del fortalecimiento del espíritu humano, que le ayudará a enfrentar situaciones de presión social o cultural y el estilo de vida del mundo, para ser rectos y justos tal como lo hizo Jesús en su caminar por esta tierra. (Juan 13:15). El diálogo pedagógico está en formar al hombre, al sujeto, en su vivencia hacia su salvación personal, la mayordomía, el servicio, la espiritualidad como creyente, en el hogar, en la iglesia, en la comunidad y en el mundo, aprendiendo a conducirse a sí mismo en sujeción a Cristo, a exigirse como hijo de Dios, a valorar la libertad dada por aquel que nos llamó y luego respetar la libertad del otro.